domingo, 8 de febrero de 2009

VIENTO, PERROS Y TRINCHERAS...

Amigos perrunos, después de un largo parón de casi un mes sin salidas moteras por culpa de las inclemencias del tiempo, el caniche cobarde y un servidor nos atrevimos a dar un paseito por las cercanías de Zaragoza, en concreto por la sierra de Alcubierre.

Tras un primer cafe a las 9 en la gasolinera de siempre, enfilamos rumbo hacia Robres, un pueblo de la sierra de Alcubierre a unos 50 km. Algo fácil, y que había oído comentar a un compañero de otro foro que había estado en un bar motero de la localidad.
El camino como todos conocéis es sencillo hasta Leciñena, sin ningún punto de interés, aunque a decir verdad el paisaje no me ha disgustado en absoluto, hacía años que los monegros no estaban tan verdes, jodidas lluvias.... La lástima del recorrido ha sido la intensidad del viento llegando en momentos a ser bastante molesto, pero bueno es lo que tiene la moto, nunca es perfecto.


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Entre Leciñena y Alcubierre la verdad que la carretera se vuelve más ratonera y el paisaje mejora al ser todo sierra de pinos. Lástima algunos trozos de sombría que la carretera estaba un poco húmeda, y hacía que levantaras un poco el ritmo.
El último trozo de la ruta es entre Alcubierre y Robres, para rematar hay un trozo de casi un Km, a la salida de Alcubierre en obras que es todo gravilla. Parece mentira como con una trail se puede ir tan inseguro, ¿será la moto, o será el motero?.
Llegamos a Robres y vemos a la entrada un bar de aspecto desolado con un par de motos aparcadas, la verdad es que aquí las apariencias engañan, porque el sitio está de p.m. Los huevos no tienen la calidad de Monlora, pero no está nada mal el garito con su chimenea y sus objetos curiosos.

Cuando estabamos metidos en faena, vemos llegar un grupo de auténticos moteros (los del chaleco vaquero con pegatinas), ¡coño si son los Perros del Ebro!!, si supieran que van a compartir estancia con los Caniches del Huerva.... La lástima es que no tenemos ninguna foto con ellos, no somos tan gilipollas.

Después del refrigerio de vuelta por el mismo sitio pero hacemos una parada en la sierra para ir a ver unas trincheras de la guerra restauradas. Pertenecen a una ruta cultural en honor a Orwell, un escritor de la guerra famoso por haber dormido en la granja de Pedro. Bueno esta estupenda idea cultural casi acaba en tragedia pues como os podéis imaginar las trincheras están en lo alto del monte donde no hay asfalto, sino una pista embarrada. De milagro el caniche cobarde no ha dado con el hocico en el suelo, lástima no haber gravado el momento, es increible el control que hace de su máquina de 250 kg y como apoyando ese 48 ranchera en el último suspiro consigue vencer la gravedad y se salva de una bochornosa caida en el barro. La visita a las trincheras es bonita, pero dios, ¿cómo podían aguantar ahí arriba con este puto viento y frío?. La verdad que por mucha crisis que haya, siempre ha habido momentos mucho peores que ahora. Este es el consuelo que nos toca.

Bueno ya por fin pisamos asfalto y enfilamos rumbo a Zaragoza. Volvemos por San Mateo de Gállego para variar un poco el recorrido y sin ninguna novedad llegamos a casa.
Como resumen decir que no hace falta hacer 300 km para encontrar sitios y rutas agradables, lo importante es las ganas que le pongas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

y por que no les dijisteis que sois los caniches del huerva??seguro que se hubieran alegrao un monton de conoceros...lástima que no tengais fotos,si la tubieseis seguro seria con flas.

jesus "animal" dijo...

teneis algun problema con perros del ebro, yo los conocco y son de lo mas normal
yo tambien estuve en robres